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TCA: Bulimia y Anorexia, en edades de riesgo de iniciación en Uruguay
Los TCA suelen asociarse a factores variados, de tipo social, cultural, psicológico, emocional y económico. Su comienzo suele ser en la adolescencia, en edad temprana en el caso de la anorexia (7 a 19 años) y más avanzada en caso de la bulimia (19 a 22 años); población que lidera las estadísticas mundiales por frecuencia de estos TCA, ubicándose en segundo y tercer puesto de enfermedades crónicas con más prevalencia entre la población juvenil.
Entre las posibles consecuencias de las mismas encontramos: esofagitis, gastritis, osteopenia, osteoporosis temprana, amenorrea, infertilidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes, úlceras, deshidratación, depresión, lesiones
auto infligidas, suicidio, daño de esmalte dental, pérdida de piezas dentales y el deterioro orgánico el que produce una nutrición inadecuada, la cual lleva a un envejecimiento temprano del organismo.
En Uruguay no se cuenta con datos estadísticos oficiales sobre estas patologías. Se estima que el 14% de los adolescentes en edad liceal padece algún tipo de trastorno alimenticio, basándose en datos de clínicas y organizaciones de apoyo a pacientes con TCA y analizando los datos de la región. Un factor que llama la atención es también que se indica que de cada 10 casos, 9 corresponden a mujeres.
Cada 26 de agosto se celebra el Día Nacional de Lucha Contra la Bulimia y la Anorexia Nerviosa en Uruguay, donde el Ministerio de Salud Pública organiza y promociona, actividades destinadas a conocer aspectos vinculados a los trastornos alimentarios de estas enfermedades. Junto a esto, el Proyecto de Ley presentado expuso datos como motivos de amparo, aquí algunos de ellos:
A nivel mundial, se estima que 1 de cada 10 jóvenes sufre alguno de estos trastornos y según datos de la Organización Mundial de la Salud, entre el 15% y 20% de estas personas fallecen.
En el ámbito local casi un 40% de las mujeres que viven en Montevideo han manifestado conocer por lo menos un caso de personas que han sufrido trastornos de bulimia o anorexia.
Al indagar sobre los tramos de edades de los casos de desórdenes alimenticios, la gran mayoría se concentran en los estratos adolescentes y jóvenes (bulimia 83.2% y anorexia 78.9%). También se confirma lo que se ha comenzado a constatar recientemente, la aparición de estas patologías en niños (bulimia 2.7% y anorexia 1.6%).
Un 48% de los casos de bulimia y un 41% de los de anorexia no se encuentran en tratamiento médico. Un mayor conocimiento de estas enfermedades por parte de la ciudadanía redundará en mayores tasas diagnósticas, y con esto se logrará mejorar la calidad de vida de aquellos que inicien el tratamiento.
Testimonios
'La historia de Marisol, una pesadilla que se detuvo a los 36 kilos'
Publicación de 'El País' 2020
"Me daba cuenta de que había bajado de peso, pero siempre quería más. No sentía ninguna gratificación. Lo que sí me gustaba era la sensación de hambre en el estómago porque eso significaba que no iba a engordar. Pasé muchos años con el mismo trastorno y cada vez empeoró más. Dos veces intenté hacer un tratamiento, pero o no funcionaba, o no podía pagarlo, o yo mentía. Me quedaba en mi casa para no comer, y pensaba, ¿por qué no puedo ser como el resto y tomar una cerveza con mis amigos? Todo en mi vida giraba en torno a la comida. No dormía, estaba cansada, de malhumor, pero igual seguía entrenándome, no había cansancio que valiera. Me acostumbré a vivir así y no me veía como una persona enferma, por más que en mi cabeza había una continua batalla entre dos voces: una que me decía que la comida era buena, y la otra que era mala. No tenía paz. Ahora estoy intentando ganarle a esa parte mala”.
"Sentía que iba a morirme, pero igual no comía nada. En los fines de semana no comía nada en absoluto. Estaba tan débil y hambrienta, funcionaba a pura adrenalina (...) recuerdo estar acostada en mi cama creyendo que si me dormía no iba a volver a despertar, pensaba que me iba a morir pero igual no comía nada.
Espero que al compartir mi historia pueda generar conciencia sobre los desórdenes alimenticios y demostrar que la recuperación es posible. Quise explicar mis pensamientos más oscuros y cómo los superé"
'Cuando las cosas se empezaron a poner realmente complicadas, sus compañeros de clase contactaron a la familia de Lydia'
Publicación de 'Montevideo Portal' 2015
Talleres en Primaria
Se desarrolla una puesta gráfica sobre seis temáticas relacionadas con las unidades de información trabajadas, que son: la desinformación sobre los trastornos de conducta alimentaria en los entornos de quienes están en edad de riesgo de iniciación, la interacción con las redes sociales en relación con exposición a las pantallas, la relación de la bulimia y la anorexia con respecto al género, la violencia estética muy vinculada con las redes también, la relación que se tiene con el peso corporal a lo largo de la vida desde el momento en el que nacemos, y los cambios de hábitos en la alimentación que afectan en la conducta del individuo.
Partido conceptual: “La forma en que se forman”
En el transcurso de la investigación, se ha visto cómo la manera en que nos crían deja marcas en el desarrollo personal física, cognitiva, y emocionalmente, y si bien parece algo muy obvio, es un punto muy importante a destacar de la investigación, pues esas marcas cambian la forma de percibir el entorno, y de cómo el entorno nos percibe. Parte de esas formas que nos forman a todos son la cultura de la mala información, la mala validación de esta, y los mitos que se generan al final de este fenómeno.
Esta pieza gráfica de diseño de comunicación visual está creada para implementarse en el núcleo de la formación de nuestro destinatario objetivo primario, y se plasman allí todos estos factores influyentes que se desprenden de la investigación, relacionadas con la formación de un individuo, apto para su comprensión y empatización, juntamente con una llegada amable y amistosa al público secundario.
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